La provincia de Sevilla atesora excelentes testimonios de las civilizaciones y culturas que, atraídas por su riqueza y belleza, dejaron constancia de su paso y escribieron su historia. La convivencia de épocas e imperios y el mestizaje de estilos hacen de su generoso patrimonio un tesoro monumental y artístico. Yacimientos prehistóricos, ciudades romanas, fortalezas árabes, castillos medievales, monasterios, mezquitas, iglesias..., conforman un legado que sus pueblos ofrece para deleite del visitante.
Si nuestra estancia va a ser breve, es imprescindible conocer la bellísima ciudad de los mil nombres, Écija. Llamada Astagi, durante el dominio del imperio romano, hoy es conocida como “La Ciudad de las Torres”, por los esbeltos campanarios barrocos que emergen desde sus techos de tejas grises y rosadas, "La Ciudad del Sol" o "La Sartén de España", expresión alusiva a sus altas temperaturas veraniegas.
Llegados a Écija, aprovecharemos la mañana para visitar las Torres del antiguo convento de la Concepción, más conocidas como "Las Gemelas". Las Torres junto a la Portada de la edificación, ambas del siglo XVIII, son de estilo barroco, últimos testimonios arquitectónicos del antiguo convento. Posteriormente, dando un tranquilo paseo, llegaremos a la plaza Mayor, ubicada cerca del antiguo foro romano. La magnífica plaza es un despliegue monumental de iglesias y miradores barrocos. Por las calles cercanas, podrás contemplar bellísimas mansiones señoriales de los siglos XVII y XVIII, destacando el espectacular Palacio de Peñaflor, situado en la histórica calle de los Caballeros, construido a mediados del siglo XVIII y declarado Monumento Histórico-Artístico desde 1962.
Entrado el mediodía, resultará fácil encontrar uno de los numerosos y excelentes restaurantes donde degustar la gran riqueza gastronómica y las especialidades de la zona: los espárragos trigueros, las espinacas labradas, la sopa de gato, el flamenquín o el exquisito gazpacho ecijano. No podemos olvidarnos de las yemas “El Ecijano”, un postre singular. Para más información, puedes consultar la sección Dónde comer.
Durante la tarde, evitando las horas de más calor, puedes hacer una visita al Museo Histórico Monumental, en el que destacan la particular colección prehistórica de piezas metálicas, las tres estelas de guerreros, la “Placa de Écija” (pieza única de orfebrería tartésica), espléndidos mosaicos romanos, esculturas como la “Amazona Herida”, y las interesantes colecciones de inscripciones, capiteles, mosaicos y material de uso doméstico de época romana e islámica.
Podrás terminar el día disfrutando de un agradable paseo por sus encantadoras calles o saboreando exquisitas tapas en alguno de los bares del centro. Si pasas la noche en Écija, consulta la sección Dónde dormir.