El carácter alegre y amable del pueblo sevillano es un reflejo de su saber vivir, del saber disfrutar de cada día, de la calidez de su clima y de su gente. Un pueblo que acoge a quien lo visita y enamora a quien lo conoce, que invita a formar parte de sus costumbres, de sus tradiciones, de su forma de vida.
Sevilla es un pueblo que acostumbra a expresar sus emociones a través de manifestaciones populares, en las que todos participan con gran ilusión y entusiasmo. Es por ello que a lo largo del año se suceden por nuestra geografía numerosos acontecimientos y celebraciones de toda índole: religiosa, cultural, gastronómica.
Llegada la primavera, se celebra una de las fiestas religiosas más destacadas de la provincia, la Semana Santa, que adquiere carácter propio en cada localidad: Osuna, Carmona, Écija... Y en la que se desarrollan acontecimientos de Interés Turístico como "La Quemá del Judas" en Coripe o "Las Carreritas" en Pilas.
En esta misma estación, se alternan otros magníficos eventos de carácter religioso (romerías y fiestas patronales) con eventos de carácter folclórico-cultural (ferias locales) y celebraciones que entremezclan espiritualidad, cante y baile, las Cruces de Mayo.
El verano es la estación del flamenco, con festivales de renombre internacional como "La Reunión de Cante Jondo" de La Puebla de Cazalla o el "Festival de Cante Jondo ‘Antonio Mairena’" en Mairena del Alcor.
El invierno sevillano se recibe con un espectacular ambiente navideño en calles y pueblos, con Belenes vivientes como el de Alcalá del Río o las fantásticas Cabalgatas de Reyes de Utrera o Guillena, para dar paso, de forma casi inmediata, a los magníficos disfraces de Carnaval de Carmona o Fuentes de Andalucía.