Mantecados

Sevilla, bella y diversa

La puerta de Morón en Marchena era una de las puertas de entrada con que contaba la antigua ciudad amurallada durante la época medieval.

Antigua edificación de tipo religioso que por sus características constructivas puede ser fechada hacia las últimas décadas del siglo XV. No obstante, su tipología original se encuentra semioculta debido a las transformaciones a las que fue sometida durante el siglo XVIII y también por las modificaciones realizadas a finales de la década de los 70 del siglo XX.

Pasaje estrecho cuya anchura oscila en torno a los 3 m y una longitud de 20 m, sin contar con el tramo bajo el arco, con el cual llega hasta los 25 m. Tiene especial interés al configurarse como un espacio de gran singularidad dentro de la trama urbana.

De una nave, sin cubiertas. La capilla mayor posee bóveda de crucero octopartita, de planta trapezoidal, arco triunfal apuntado y, en el lado del evangelio del antepresbiterio, uno de medio punto con su arquivolta ricamente decorada. También existe un vano con arco escarzano.

En el solar que ocupa la parroquia se levantó la primitiva fortaleza musulmana, de época almohade, de la que sólo ha llegado a nosotros un trozo de muro situado junto a la cabecera del templo y en el que se abre un arco de herradura apuntada encuadrado por alfiz.

Este singular altar, construido en un lienzo de la antigua de la ciudad, es uno de los rincones con más encanto y lleno de historia.

En Sevilla, el Arco del Postigo del Aceite es el único postigo de los tres existentes de la antigua muralla árabe. Su origen se remonta al año 1107, en tiempos de Ben Yusuf, aunque fue muy reformado en el siglo XVI por Benvenuto Tortello.