Alcalá de Guadaíra_PuenteDragón

Sevilla enamora

Edificada sobre una antigua mezquita, sus características constructivas evidencian que forma parte del amplio grupo de iglesias gótico-mudéjares de Sevilla. En este caso de trata de un templo muy transformado tanto interior como exteriormente por las distintas ampliaciones llevadas a cabo durante siglos.

Una iglesia gótico-mudéjar de las muchas que se levantaron en el interior del recinto amurallado de la ciudad de Sevilla durante el siglo XIV, si bien esta es una de las que resultaron más reformadas y ampliadas de ese grupo en los siglos siguientes, en especial en los comprendidos entre el XVI y el XIX.

La iglesia de San Nicolás de Bari formó parte de las parroquias fundadas tras la conquista por Fernando III de Castilla en 1248. Primitivamente era gótico-mudéjar y en el siglo XVIII sería reconstruida como edificio barroco.

Se encuentra situada junto a los restos de las murallas de Sevilla y al Arco de la Macarena, una de las puertas de entrada a la misma.

Data del siglo XIV y es de estilo gótico-mudéjar. Fue levantado sobre una antigua mezquita presentando tres naves con ábside, dos portadas ojivales en piedra de principios del siglo XV y una torre del siglo XVIII con campanario. Tuvo que ser reconstruida tras los daños sufridos por el terremoto de Lisboa en 1755.

La Iglesia de San Juan Bautista debió fundarse tras la conquista cristiana de Marchena y podría estar ligada a la presencia de la orden de San Juan en la villa, documentada en el siglo XIII. De esta etapa primitiva sólo queda la capilla que se halla bajo la torre.

Se trata de un templo renacentista (1556-1588) que no olvida la tradición gótico-mudéjar. Perteneció al antiguo colegio de la Encarnación de padres jesuitas, fundado por Luis Cristóbal Ponce de León (II duque de Arcos) y su mujer María de Toledo. Del primitivo colegio hoy sólo se conservan la iglesia y un precioso claustro.