Écija Palacio Peñaflor

Sevilla enamora

Edificada sobre una antigua mezquita, sus características constructivas evidencian que forma parte del amplio grupo de iglesias gótico-mudéjares de Sevilla. En este caso de trata de un templo muy transformado tanto interior como exteriormente por las distintas ampliaciones llevadas a cabo durante siglos.

Una iglesia gótico-mudéjar de las muchas que se levantaron en el interior del recinto amurallado de la ciudad de Sevilla durante el siglo XIV, si bien esta es una de las que resultaron más reformadas y ampliadas de ese grupo en los siglos siguientes, en especial en los comprendidos entre el XVI y el XIX.

La iglesia de San Pedro es un templo de estilo gótico-mudéjar construido en el siglo XIV y reformado en los siglos XVI y XVIII. Consta de tres naves separadas por arcos góticos sobre pilares rectangulares y techo con artesonado de madera y el presbiterio cubierto por bóveda.

La iglesia de San Nicolás de Bari formó parte de las parroquias fundadas tras la conquista por Fernando III de Castilla en 1248. Primitivamente era gótico-mudéjar y en el siglo XVIII sería reconstruida como edificio barroco.

Pertenece al grupo de las iglesias gótico-mudéjares de la ciudad de Sevilla. Se trata de una iglesia de planta rectangular, dividida en tres naves de cuatro tramos. La cabecera es de planta poligonal con tramo recto previo y queda separada del cuerpo de la iglesia a través de un arco triunfal también de estilo gótico u ojival.

Se encuentra situada junto a los restos de las murallas de Sevilla y al Arco de la Macarena, una de las puertas de entrada a la misma.

Data del siglo XIV y es de estilo gótico-mudéjar. Fue levantado sobre una antigua mezquita presentando tres naves con ábside, dos portadas ojivales en piedra de principios del siglo XV y una torre del siglo XVIII con campanario. Tuvo que ser reconstruida tras los daños sufridos por el terremoto de Lisboa en 1755.